Es como esquiar: evita los vicios de postura y disfruta. Hay que evitar la rutina, el apoltronamiento, la falta de curiosidad, el cinismo, la pereza mental, la falta de autoexigencia, el espíritu acrítico, creerte importante y dejar de escuchar a los demás
estoy tan orgulloso de lo que hacemos como de cómo lo hacemos.
No paramos de jugar. Ese es el secreto.
Mire, la distinción entre ocio y trabajo, entre jefes y empleados, entre departamentos, entre especialistas... Todo eso entorpece la libertad de crear. En el "lab" vivimos en un tiempo sin horas, de juego y diversión creativa en el que fluyen las ideas sin jerarquía ni orden, sin protagonismos ni obligaciones...
y al fin en los 90 se impuso el contenido en la revolución digital. Los medios no importaban, sólo los contenidos, los bits (unidad básica de información) cuentan, no el papel o el aparato...
unir el átomo al bit
mercado, que es el que proporciona de nuevo recursos
No se moleste en planificar, amigo, deje que las cosas fluyan y trate de flotar con ellas.
No puede cansarse: esto es un juego, no un trabajo. Uno no se cansa de divertirse
extractos de entrevista a NEIL GERSHENFELD, que dirige EL LABORATORIO MULTIMEDIA DEL MIT